Read diaz.pdf text version

H. DÍAZ LAZO ET AL

REV. ARGENT. RADIOL. 2004; 68: 5 7 57

Artículo original

HEMORRAGIA INTRACRANEAL EN NEONATOS. EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA MEDIANTE ULTRASONOGRAFÍA Dres. Hubertino Díaz Lazo1, Norma Rodríguez Pozo1, Katty Gárate Camacho1, Carmen Sandoval2

RESUMEN Objetivos. Valorar las características ultrasonográficas de la hemorragia intracraneal (HIC), determinar su incidencia y sus complicaciones en el Instituto Materno Perinatal, Lima, Perú. Material y método. Se realizaron 1.220 ecografías transfontanelares en 540 neonatos, de septiembre de 1999 a diciembre de 2000, en el Servicio de Diagnóstico por Imágenes y de Cuidados Intensivos Neonatales. Se utilizó un ecógrafo con transductor de 5-7,5 MHz. Se efectuó un estudio retrospectivo de los informes ecográficos e historias clínicas para la obtención de datos. Para las hemorragias intraventriculares (HV) se adoptó la clasificación de Papile et al. Resultados. Se encontraron 154 casos (28,5%) de HIC, de los cuales fueron: HV 141 casos (91,6%), hemorragia de plexo coroideo 6 (3,9%), hemorragia talámica 3 (2%), hemorragia intracerebral 2 (1,3%), hemorragia cerebelosa 1 (0,6%(, hemorragia subaracnoidea 1 (0,6%). La HV se presentó en 137 (97%) neonatos pretérmino y en 4 (3%) neonatos a término. Según grado de HV: Grado I, 65 (46,1%); Grado II, 52 (36,9%); Grado III, 14 (9,9%) y Grado IV, 10 (7,1%). Las complicaciones de la HIC se observaron en 28 casos (18,2%): hidrocefalia posthemorrágica 16 casos, pseudoquiste de la matriz germinal 8 casos y quiste poroencefálico 4 casos. Conclusión. La incidencia de la HIC en neonatos fue de 28,5% y la HV se presentó en más del 90%, de los cuales los grados I y II representaron el 83% de las hemorragias. Consideramos el tamaño de la hemorragia como un parámetro importante para clasificar la HV en grado I y II. La principal complicación de la HIC fue la hidrocefalia posthemorrágica observada en el 10,4% de nuestra serie. Palabras clave: SNC, hemorragia intracraneal, hemorragia intraventricular, neonato, ecografía transfontanelar. SUMMARY Objectives. To assess the ultrasound characteristics of intracranial hemorrhage (ICH), to determine its incidence and complications at the Maternal and Perinatal Institute in Lima. Material and Methods. Between September 1999 and December of 2000, 1.220 transfontanellar ultrasound studies were performed in 540 neonates, at the Diagnostic Imaging and Neonatal Intensive Care Services. A ultrasound equipment with a 5-7.5 MHz transducer was used. Data were obtained from a retrospective analysis of the sonographic reports and clinical charts. Intraventricular hemorrhage (IVH) was classified according to Papile et al. Results. There were 154 cases (28.5%) of ICH, of which 141 cases (91.6%) were IVH: 6 cases (3.9%) of choroid plexi hemorrhage, 3 cases of thalamic hemorrhage (2%), 2 cases of intracerebral hemorrhage (1.3%), 1 case of cerebellar hemorrhage (0.6%), and 1 case of subarachnoid hemorrhage (0.6%). Intraventricular hemorrhage occurred in 137 (97%) pre-term neonates and 4 (3%) in term neonates. According to the degree of IVH, the distribution was: Grade I: 65 cases (46.1%), Grade II: 52 cases (36.9%), Grade III: 14 cases (9.9%) and Grade IV: 10 cases(7.1%). Complications of ICH occurred in 28 cases (18.2%): post-hemorrhagic hydrocephalus in 16 cases, pseudocyst of the germinal matrix in 8 cases and porencephalic cyst in 4 cases. Conclusion. The incidence of ICH in neonates was 28.5% and IVH occurred in more than 90% of cases, of which 83% were grades I and II. The main complication of ICH was post-hemorrhagic hydrocephalus, found in 10.4% of our series. Key words: newborn intracranial hemorrhage, intraventricular hemorrhage, transfontanellar ultrasound.

INTRODUCCIÓN La hemorragia intracraneal (HIC) es una de las causas principales de morbilidad y mortalidad en el recién nacido, especialmente en el prematuro. La hemorragia intraventricular (HV) es la hemorragia intracraneal más frecuente; su incidencia se repor-

ta del 10 hasta el 50%, y generalmente oscila entre el 30 y el 40%1-5. Esta incidencia disminuye a medida que se incrementa la edad gestacional, siendo menos frecuente en neonatos con edad gestacional mayor a 32 semanas o con peso mayor de 1.500 g; por lo general (70% de los casos) ocurre dentro de los tres primeros días de vida, en el 90% de los casos se presen-

1 2

Médicos radiólogos del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Especializado Materno Perinatal, Lima, PERÚ Médico Cirujano. Correspondencia (corresponding author): Dr. Hubertino Díaz Lazo. E-mail: hdi[email protected] Recibido: 18 Noviembre 2003; revisado: 9 Febrero 2004; aceptado: 12 Febrero 2004. Received: 18 November; revised: 9 February 2004; accepted: 12 February 2004. © SAR­FAARDYT 2004

58

HEMORRAGIA INTRACRANEAL EN NEONATOS

REV. ARGENT. RADIOL.

ta dentro de la primera semana y es rara después de la primera semana de vida1-8. Los factores de riesgo asociados a la HV son multifactoriales: intravasculares (alteraciones del flujo cerebral), vasculares (matriz germinal) y extravasculares (actividad fibrinolítica). Se han realizado diferentes clasificaciones en función de hallazgos tomográficos y ecográficos9-11, la más usada es la de Papile et al9. La HV o de la matriz germinal puede ser unilateral o bilateral, siendo la primera la más frecuente. Ecográficamente la hemorragia es una zona hiperecogénica similar a la del plexo coroideo en hematomas agudos y en hematomas crónicos disminuyen de ecogenicidad desde la parte central, progresando hasta retraerse y desaparecer, o pueden presentar complicaciones tales como hidrocefalia posthemorrágica, pseudoquistes de la matriz germinal y quistes poroencefálicos13,14. La ecografía es el método de elección en el diagnóstico y seguimiento de la hemorragia intracraneal; los cambios ecográficos, desde su presentación hasta la reabsorción completa, pueden durar días, semanas o meses pero las complicaciones hemorrágicas se observan en el curso de días o semanas. El objetivo del presente trabajo es valorar la incidencia de la hemorragia intracraneal y sus principales complicaciones en el neonato mediante ecografía transfontanelar. MATERIAL Y MÉTODOS Presentamos un estudio retrospectivo, de los neonatos atendidos en el servicio de Cuidados Intensivos Neonatales y el Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Instituto Materno Perintal. Entre septiembre de 1999 y diciembre de 2000 se realizaron 1.220 ecografías en 540 neonatos. Se revisaron los informes ecográficos y las historias clínicas. Se utilizó un ecógrafo Aloka Flexus 1100, Transductor Microconvexo de 5-7,5 MHz. Los estudios de ecografía cerebral se realizaron a través de la fontanela anterior mediante cortes coronales, sagitales y parasagitales. Los criterios de inclusión fueron: neonatos con ecografía transfontanelar dentro de las primeras semanas de vida y diagnóstico de hemorragia intracraneal. Los criterios de exclusión: neonatos con malformación congénita. Las hemorragias intraventriculares se clasificaron, según Papile et al9, en Grado I: hemorragia de la matriz germinal subependimaria; Grado II: hemorragia de la matriz germinal más extensión intraventricular sin dilatación ventricular; Grado III: hemorragia de la matriz germinal, hemorragia intraventricular y dilatación ventricular; Grado IV: hemorragia intraparenquimatosa con hemorragia in-

traventricular. Para diferenciar de HV Grado I de II, consideramos el tamaño del hematoma; hematoma < 10 mm es de grado I, hematoma > 10 mm es de Grado II. Adoptando los criterios de Levene y De Crespigny10 , la hemorragia de la matriz germinal bilateral es Grado II. Otras hemorragias clasificables: plexo coroideo, talámica, cerebelosa, subaracnoidea y cerebral. Hemorragia de plexo coroideo; cuando el diámetro anteroposterior es > 12 mm o cuando hay asimetría > 5 mm. Se consideró recién nacido pretérmino a aquél menor a 37 semanas y recién nacido a término a aquél mayor a 37 semanas. RESULTADOS Entre los 540 neonatos evaluados por ecografía transfontanelar encontramos 154 casos de hemorragia intracraneal (28,5%) (Tabla 1), entre los cuales la hemorragia intraventricular fue observada en 141 casos (91,6%) , la hemorragia de plexos coroideos en 6 (3,9%), la hemorragia talámica en 3 (2%), la hemorragia intraparenquimal en 2 (1,3%), cerebelosa en 1 caso (0,6%) y subaracnoidea en 1 caso (0,6%). Se encontró hemorragia intraventricular (141 casos) en 137 prematuros y 4 neonatos a término (Tabla 2). Según sus características ecográficas las hemorragias intraventriculares halladas fueron (Tabla 3) Grado I: 65 (46,1%), Grado II: 52 (36,9%), Grado III: 14 (9,9%) y Grado IV: 10 (7,1%) (Figs. 1 a 4). La hemoTabla 1. Hemorragia intracraneal en neonatos (n =154)

Tipo de hemorragia Hemorragia intraventricular Hemorragia de plexo coroideo Hemorragia talámica Hemorragia intraparenquimal Hemorragia cerebelosa Hemorragia subaracnoidea Total n 141 6 3 2 1 1 154 % 91,6 3,9 2 1,3 0,6 0,6 100,0

Tabla 2. Hemorragia intraventricular según edad (n = 141)

Edad Pretérmino A término Total n 137 4 141 % 97,0 3,0 100,0

H. DÍAZ LAZO ET AL

59

Tabla 3. Hemorragia intraventricular según gradación (n = 141)

Grado Grado Grado Grado Grado Total I II III IV n 65 52 14 10 141 % 46,1 36,9 9,9 7,1 100,0

rragia del plexo coroideo se encontró en 5 casos (83%) de pretérmino y en 1 neonato a término. Las otras hemorragias se observaron sólo en neonatos a término: hemorragia talámica en 3 casos, uno de los cuales fue bilateral y dos unilaterales (Fig. 5), cerebelar en 1 caso, subaracnoidea en 1 caso e intracerebral en 2 casos. Las complicaciones observadas fueron: hidrocefalia posthemorrágica en 16 casos (57,1%) (Fig. 6), pseudoquiste de la matriz germinal en 8 (28,6%) (Fig. 7) y quistes poroencefálicos en 4 (14,3%).

A

B

Fig. 1. Área hiperecogénica a nivel de la hendidura caudotalámica izquierda (HV Grado I). A. Corte coronal. B. Corte parasagital.

A

B

Fig. 2. Zona hiperecogénica a nivel de la hendidura caudotalámica bilateral (HV Grado II). A. Corte coronal. B. Corte parasagital.

A

B

Fig. 3. Neonato pretérmino, con peso al nacer de 1.320 g, 31 semanas de edad gestacional, al tercer día de nacimiento presenta hemorragia de la matriz germinal derecha que se extiende y dilata ventrículos laterales (HV Grado III). A. Corte coronal. B. Corte parasagital.

60

HEMORRAGIA INTRACRANEAL EN NEONATOS

REV. ARGENT. RADIOL.

A

B

Fig. 4. Neonato de 1.150 g, 30 semanas de edad gestacional, al segundo día de vida, presenta hemorragia intraventricular que llena ventrículo lateral derecho con extensión a nivel intraparenquimal frontoparietal izquierdo (HV grado IV). A. Corte coronal. B. Corte parasagital.

A

B

Fig. 5. Neonato, a término, un día de vida. Se observa imagen hiperecogénica en ambos tálamos (hemorragia talámica bilateral). A. Corte coronal. B. Corte parasagital.

A

B

Fig. 6. Evolución de una HV a los 26 días de vida, neonato pretérmino: se observa dilatación de los ventrículos laterales y tercer ventrículo con coágulo en licuefacción a nivel de la matriz germinal derecha (hidrocefalia posthemorrágica). A. Corte coronal. B. Corte parasagital.

A

B

Fig. 7. Neonato pretérmino con evolución de hemorragia a los 15 días de vida, se observa imagen quística a nivel de la hendidura caudotalámica derecha (pseudoquiste de la matriz germinal). A. Corte coronal. B. Corte parasagital.

H. DÍAZ LAZO ET AL

61

DISCUSIÓN La hemorragia intracraneal neonatal representa una patología importante por su alta incidencia, por la mortalidad que provoca y por su capacidad de dejar secuelas neurológicas permanentes. Dentro del grupo de hemorragias intracraneales, la más frecuente e importante es la hemorragia intraventricular, que se presentan fundamentalmente en prematuros. La hemorragia intraventricular es rara en el neonato a término15-17, se encuentra asociada a diversos factores: a) asfixia, b) trauma al nacimiento, c) apnea, d) convulsiones, e) defectos de la coagulación. Otros tipos menos frecuentes de hemorragia intracraneal son: hemorragia talámica, subaracnoidea, intracerebelosa y epidural19. La matriz germinal, zona de hemorragias, presenta red de vasos sanguíneos y de tejido neural primitivo de fácil ruptura, que normalmente se encuentra antes de las 32 semanas de edad gestacional y después involuciona o desaparece20-24. Es importante clasificar las HV para determinar su pronóstico de morbimortalidad, el que depende de la gravedad de la hemorragia intraventricular, de la presencia de hidrocefalia posthemorrágica y de la magnitud del daño parenquimatoso. Grado I y II: baja morbimortalidad; Grado III: letalidad de 5-15% e hidrocefalia en el 15-25% de los casos. En la HV grado IV la letalidad es alta (50-65%) y la hidrocefalia es de 65-100%6. Para nuestro trabajo se consideró la clasificación de la HV según Papile et al9 porque es la más usada, pero encontramos ciertas dificultades, para diferenciar las HV grado I de las Grado II, porque en algunos casos no se logra identificar hemorragia con extensión ventricular, probablemente se pueda diferenciar mejor HV Grado I de Grado II con TC. Nosotros creemos que una alternativa práctica y fácil de diferenciar Grado I de Grado II ecográficamente es por su tamaño: Grado I, hemorragia con diámetro < 10 mm; Grado II, hemorragia con diámetro > 10 mm, según lo reportado por Levene y De Crespigny10. Existe también la clasificación de Volpe, en 3 grados: Grado I, hemorragia de la matriz germinal sin o con mínima hemorragia intraventricular (<10%); Grado II: hemorragia intraventricular que ocupa 10 al 50% del ventrículo y Grado III, hemorragia intraventricular importante (> 50%), generalmente asociada a dilatación ventricular. Nos parece dificultosa la cuantificación ecográfica de la extensión de la hemorragia a los ventrículos y por ende hemos desistido de aplicarla en nuestra serie. En este estudio encontramos que la hemorragia intraventricular es la más frecuente de las hemorragias intracraneales, presentándose en aproxima-

damente el 92% de todas las hemorragias intracraneales, frecuencia similar a la comunicada por diferentes autores. Esta hemorragia intraventricular se presenta en la matriz germinal subependimaria, a nivel de la hendidura caudotalámica. Ademá, encontramos que, sumadas las HV Grado I y Grado II alcanzan más del 80% de las hemorragias intraventriculares, que coincide con lo reportado por otros autores1,25-27. La HV Grado III se presentó en el 10,3% y la Grado IV en el 7,3% de los casos. Las otras hemorragias que evaluamos fueron: hemorragia de plexo coroideo, hallada sólo en aproximadamente el 4% de todas las hemorragias intracraneales y con más frecuencia en neonatos a término lo que coincide con lo señalado por otros autores, aunque la incidencia encontrada fue menor que en otras series, que alcanzan al 10%2. La hemorragia talámica, se presentó en 3 casos (2%), coincidiendo con otros reportes28-35, todos eran neonatos a término; dos de ellos presentaron hemorragia talámica bilateral con antecedente de asfixia y uno unilateral, sin antecedentes de importancia. La patogénesis de la hemorragia talámica no es clara; se las ha descripto asociadas con trastornos de la coagulación y lesión cerebral hipóxica isquémica, como las que comunicamos. Se han reportado diferentes grados de secuelas; la hemorragia bilateral presenta peor pronóstico neurológico que la hemorragia talámica unilateral 19. La hemorragia de plexo coroideo se presentó en el 4% de los casos. Se encontraron dos casos de hemorragia intracerebral y un caso de hemorragia subaracnoidea en neonatos a término. En nuestra serie, corroboramos otros hallazgos ya reportados: la hemorragia intraventricular es más frecuente en prematuros y es rara en recién nacidos a término. Se presentan en forma sintomática o asintomática15. Las otras hemorragias intracraneales (plexo coroideo, talámica, intracerebral, cerebelar y subaracnoidea) son poco frecuentes en neonatos pretérmino, pero son frecuentes en neonato a término coincidiendo con otros reportes. En nuestra serie puede haber un subregistro debido a que muchas veces el cuadro de hemorragia intracraneal es asintomático y los neonatos a término no son evaluados ecográficamente. La ecográfia en el estudio de hemorragias intracraneales del neonato a término presenta cierta dificultad para discernir entre infarto y hemorragia intracraneal. La ecografía es el mejor método para el diagnóstico de hemorragia intracraneal, fundamentalmente en prematuros, porque aporta imágenes de alta resolución, es portátil, no hay radiación y se puede

62

HEMORRAGIA INTRACRANEAL EN NEONATOS

REV. ARGENT. RADIOL.

repetir las veces que sean necesarias para su seguimiento. Existen algunas limitaciones en la evaluación ecográfica cerebral, estructuras adyacentes a la calota craneana y hemorragia subaracnoidea. La ultrasonografía tiene menor capacidad de caracterización tisular que la resonancia magnética o la tomografía computada. Las complicaciones observadas se presentaron en el 18% de la HIC, en el transcurso de 2 a 8 semanas de seguimiento, principalmente después de las 2 semanas. La hidrocefalia posthemorrágica fue observada en 16/154 casos (10,4%) y resulta menor a la reportada por otras series (22%)2. Se presentan por aracnoiditis obliterante de la fosa posterior o por obstrucción del líquido cefalorraquídeo en el sistema ventricular por coágulo13,36. El pseudoquiste de la matriz germinal fue diagnosticado en 8/154 casos (5,2%); esta incidencia es alta en comparación a otro reporte de 1%37. El tamaño del quiste fue de 2 a 6 mm a nivel de la hendidura caudotalámica; no se observó ningún caso de quiste mayor de 10 mm. Los quistes poroencefálicos fueron observados e 4%154 casos (2,6%). Se deben fundamentalmente a hemorragias intraparenquimales. Es importante para cada Servicio de Neonatología conocer incidencia de la HIC y sus principales complicaciones a fin de realizar un adecuado diagnóstico temprano y seguimiento de esta entidad neonatal. CONCLUSIONES La incidencia de la hemorragia intracraneal en nuestra serie fue de 28,5%. La hemorragia intraventricular representa más del 90% de las hemorragias intracraneales en el neonato. La hemorragia del plexo coroide, talámica, intracerebral se presentan con mayor frecuencia en neonatos a término. La principal complicación de la hemorragia intracraneal es la hidrocefalia posthemorrágica. Para diferenciar hemorragia intraventricular Grado I de hemorragia intraventricular de Grado II, por ecografía creemos necesario considerar el tamaño del hematoma. Bibliografía

1. Mancini C, Barbosa E, Banwart D, Silveira SA, Guerpelli JL, Leone CR. Intraventicular Hemorrhage in very low birth weight infants: associated risk factors and outcome in the neonatal period. Rev Hosp Clin Fac Med Sao Paulo 1999; 54: 151-154.

2. Kurjack A, Carrera J. Fetal Ultrasound, París, Masson, 2000; 867-873. 3. Meidell R, Marinelli P, Pettett G. Perinatal factors associated with early-onset intracranial hemorrhage in premature infants. Am J Dis Child 1985; 139: 160-163. 4. Shankaran S, Bauer CR, Bain R, Wright LL, Zachary J. Prenatal and perinatal risk and protective factors for neonatal intracranial hemorrhage. Arch Pediatr Adolesc 1996; 150: 491-497. 5. Volpe JJ. Intraventricular hemorrhage and brain injury in the premature infant. Neuropathology and pathogenesis. Clinics in Perinatology 1989; 16: 361-386. 6. Antoniuk S, da Silva RVC. Periventricular and intraventricular hemorrhage in the premature infant. Rev Neurol 2000; 31: 238-243. 7. Sola A, Urman J. Neonatal intensive care. Intracranial Hemorrhage. México, Científica Interamericana, 1992; 391-401. 8. Chess P, Chess M, Manuli M, Guillet R. Screening head ultrasound to detect intraventricular hemorrhage in premature infants. Pediatr Radiol 1999; 27: 305-308. 9. Papile LA, Burstein J, Burstein R, Koffer H. Incidence and evolution of subependymal and intraventricular hemorrhage: a study of infants with birth weights less than 1,500 gm. J Pediatr 1978; 92: 529-534. 10. Levene MI, De Crespigny LC. Classification of intraventricular hemorrhage. Lancet 1983; 1: 643. 11. Volpe JJ. Intracranial hemorrhage: germinal matrix-intraventricular hemorrhage. In Volpe JJ, ed Neurology of the newborn. 3 ed. Philadelphia: WB Saunders 1995; 403-463. 12. Rumack C, Wilson S, Charboneau J. Diagnostic Ultrasound, Madrid, Ed. Marbán, 1999; 1471-1477. 13. Shankaran S. Complications of Neonatal Intracranial Hemorrhage. NeoReviews 21: 44-47. 14. Gupta AK, Anand NK, Lamba IM. Ultrasonic evaluation of neonatal subependymal-intraventricular hemorrhage and its complications. Indian J Pediatric 1993; 60: 11-18. 15. Verdú A, Camarero G, Falero P, Félix V, Arroyos A. Idiopatic periventricular hemorrhage in full-term infants. An Esp Pediatr 1998; 49: 188-190. 16. Hanigan WC, Powell FC, Millar TC, Wright RM. Symptomatic intracranial hemorrhage in full-term infants. Child Nerv Syst 1995; 11: 698-707. 17. Fink S, Intraventricular hemorrhage in the term infant. Neonatal Netw 2000; 19: 1318. 18. Lacely DJ, Terplan K. Intraventricular hemorrhage in the full term neonates. Dev Med Child Neurol 1982; 24: 332337. 19. Heibel M, Heber R, Bechinger D, Kornhuber HH. Early diagnosis of perinatal cerebral lesions in apparently normal full-term newborns by ultrasound of the brain. Neuroradiology 1993; 35: 85-91. 20. Koenigsberger MR. Complications of the intracranial hemorraghe in full-term infants. Rev Neurol 1999; 29: 247-249. 21. Taylor GA. New concepts in the pathogenesis of germinal matrix intraparenquimal hemorrhage and vascular characteristics. AJNR Am J Neuroradiol 1997; 18: 219-229. 22. Verma U, Tehani N, Kleio S. Obstetric antecedents of intraventricular hemorrhage and periventricular leukomalacia in the low-birth-weight neonate. Am J Obstet Gynecol 1997; 176: 275-281. 23. Fukumizu M, Takashima S, Becker LE. Neonatal posthemorrhagic hydrocephalus: neuropathologic and immunohistochemical studies. Pediatr Neurol 1995: 13: 230-234 24. Kirpalani H, Gill G, Mernagh J. Imaging of the Newborn Baby Churchill Livingstone 1999; 90-96. 25. Rhine W, Blankenberg. Cranial ultrasonography. NeoReviews 2001; 2: 3-11.

H. DÍAZ LAZO ET AL

63

26. Haller J.Textbook of Neonatal Ultrasound New York, T Parthenon Publishing Group, 1998, 53-59. 27. Segura M, Enrrique-Ruiz R. Measurement of the choroid plexus of the lateral ventricles in the full-term newborns using ultrasonics. Bol Med Hosp Infant Mex 1990; 47: 382-384. 28. Reeder JD, Kaude JV, Setzer ES. Choroid plexus hemorrhage in premature neonates: recognition by sonography. AJNR Am J Neuroradiol 1982; 3: 619-622. 29. Roland E, Flodmark O, Hill A. Thalamic hemorrhage with intraventricular hemorrhage in the full-term newborn. PMID 1990; 85: 737-742. 30. Montoya F, Coutere A, Frerebeau P, Bonnet H. Intraventricular hemorrhage in the newborn infant at term: thalamic origin. Pediatrie 1987; 42: 205-209. 31. De Vries LS, Smet M, Goemans N, Wilms G, Devlieger H, Casaer P. Unilateral Thalamic hemorrhage in the pre-term and full term newborn. Neuropediatrics 1992; 23: 153-156. 32. Trounce JG, Dodd KL, Fawer CL, Fielder AR, Punt J, Levene ML. Primary thalamic hemorrhage in the newborn. A

new clinical entity. Lancet 1985; 26: 190-192. 33. Rennie J. Neonatal cerebral ultrasound Cambridge, Cambridge University, 1007, 115-116. 34. Banerjea MC. Bilateral thalamic lesions on the newborn with intrauterine asphyxa after maternal cardiac arrest. A case report in the literature review. J Perinatol 2001; 21: 405409. 35. Murphy BP, Inder TE, Rooks V, Taylor GA, Anderson NJ, Mogridge N, Horwood LJ, Volpe JJ. Posthaemorrhagic ventricular dilatation in the premature infant: natural history and predictors of outcome. Arch Dis Child Fetal Neonatal 2002; 87: 37-41. 36. Larcos G, Gruenewald S, Lui K. Neonatal Subepemdymal Cysts Detected by Sonography: Prevalence, sonographic findings and clinical significance. AJR Am J Roentgenol 1994; 162: 953-956. 37. Clair M, Zalneraitis E, Baim R, Goodman K, Perkes E. Neurosonographic Recognition of Subependymal Cysts in highRisk Neonates. AJR Am J Roentgenol 1985; 144: 377-380.

Information

diaz

7 pages

Report File (DMCA)

Our content is added by our users. We aim to remove reported files within 1 working day. Please use this link to notify us:

Report this file as copyright or inappropriate

540771


You might also be interested in

BETA
diaz