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ORIGINAL

R e v. Soc. Esp. Dolor 6: 4-10, 1999

Estudios sobre dolor orofacial presentados en los dos últimos Congresos Mundiales de Dolor

R. A b a l o*, C. Gocoiechea **, M. J. Ormazábal * *, M. J. A l f a ro*** y M. I. Mar t í n* * *

Abalo R, Goicoechea C, Ormazábal MJ, Alfaro MJ, Martín MI. Studies about orofacial pain presented at the past two World Congresses on Pain. Rev Soc Esp Dolor 1999; 6: 4-10.

SUMMARY

Dental pain and, in general, orofacial located pain, has been of concern since the most fardistant past and cur rently this type of pain is still one the problems more frequently faced by the general practitioner and the odontologist in their day-t o-day clinical practice. Nevertheless, re s e a rch works published in this field are not frequent. Our goal is to draw attention to this fact and with such aim we have analyzed the presentation and contents of communications related to orofacial pain at the th past two world pain congresses (7 World Congress on th Pain, 1993, Paris, France); 8 World Congress on Pain, 1996, Va n c o u v e r, Canada). The most relevant data that can be derived from such analysis are the following: · In the latest congress there has been an increase in the number of communications whose main goal is the study of orofacial pain. · Research in human beings is much more frequent than the use of animal models, thus suggesting less interest in basic research, although in Vancouver a moderate increase in the number of communications in this field was observed. · Within basic re s e a rch, special interest was shown in the study of pain production and transmission mechanisms

at both congresses, although the number of communications related to pharmacology increased in the congress of Va n c o u v e r. · In the field of works gathering data in human beings, the two main areas are, on the one hand, those related to p h a rmacology, where there has been nothing new and w h e re the relevance and usefulness of combining NSAIs and low-ceiling opiates is stressed, and, on the other hand, the miscellaneous group covering reviews, questionn a i res and clinical cases. © 1999 Sociedad Española del D o l o r. Published by Aran Ediciones, S.A. Key wor ds: O rofacial pain. Pain models. Dental pain.

RESUMEN

El dolor dental, y en general el de localización oro f a c i a l , ha sido objeto de preocupación desde los tiempos más remotos y en la actualidad este tipo de dolores continúan siendo uno de los problemas con los que el médico en general y el odontólogo con más frecuencia se enfrenta diariamente en su práctica clínica. A pesar de ello, no son frecuentes los trabajos de investigación que se publican en este campo. Nuestro objetivo es llamar la atención sobre este hecho, para lo cual hemos analizado la presencia y el contenido de las comunicaciones relacionadas con el dolor orofacial que se han pre s e nth tado en los dos últimos congresos mundiales de dolor (7 th World Congress on Pain, 1993, París, Francia; 8 Wo r l d C o n g ress on Pain, 1996, Va n c o u v e r, Canadá). Los datos más interesantes que se pueden extraer del análisis realizado son los siguientes: · Ha aumentado porcentualmente el número de comunicaciones que tienen como objetivo fundamental el estudio del dolor orofacial en el último congre s o . · La investigación en humanos es mucho más frecuente que el uso de modelos animales, los que demuestra un menor interés en la investigación básica, si bien en Vancouver se observó un discreto aumento de las comunicaciones en este campo. · Dentro de la investigación básica, el máximo interés se dirige al estudio de los mecanismos de producción y transmisión del dolor en ambos congresos, aunque el núm e ro de comunicaciones referidas a farmacología aumentó en el congreso de Va n c o u v e r.

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* Becaria predoctoral ** Becario postdoctoral *** Profesora titular de Farmacología Departamento de Farmacología Facultad de Medicina Universidad Complutense de Madrid Recibido: 29-IV-98 Aceptado: 2 5 - V I I I - 9 8

ESTUDIOS SOBRE EL DOLOR OROFA C I A L PRESENTADOS EN LOS DOS ÚLTIMOS CONGRESOS MUNDIALES DE DOLOR

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· En el campo de los trabajos que recogen datos en humanos, las dos áreas con mayor re p resentación son, de un lado, las referidas a farmacología, donde en ningún caso a p a recen novedades llamativas y se insiste en la importancia y utilidad de la combinación de AINEs y opioides de bajo techo, y de otro, el grupo misceláneo que recoge re v i s i ones, cuestionarios y casos clínicos. © 1999 Sociedad Española del Dolor. Publicado por Arán Ediciones, S.A. Palabras clave: dental Dolor orofacial. Modelos de dolor. Dolor

1. UN BREVE REPASO DE LA HISTORIA DEL DOLOR EN ODONTOLOGÍA Dada la frecuencia e intensidad del dolor odontológico, el tratamiento de este padecimiento ha ocupado un lugar importante desde las fechas más remotas. En todas las culturas encontramos intentos de tratamientos conservadores, buscando, de un lado, evitar la extracción de las piezas y, de otro, controlar el dolor. Ya en el papiro de Ebers se encuentran hasta once recetas para tratar enfermedades y dolor dental; así, una parte de comino, una parte de incienso y una parte de cebolla se aconsejan como tratamiento "para curar el diente que corroe en las partes altas de la carne". En Roma, Celso (25 a. C.­50 d. C.) describe el dolor de muelas como una de las peores torturas y dedica un capítulo completo de su libro a aconsejar gran variedad de cataplasmas calientes, enjuagues bucales, aplicaciones de hierbas e, incluso, laxantes, para su tratamiento. Largo, médico personal de Claudio (hacia el 47 d. C.), propone el tratamiento de este dolor a base de fumigaciones con semilla de beleño negro, seguidas de enjuagues con agua caliente, lo que ayudaría a expulsar los "gusanos responsables" del mismo. También en la cultura árabe encontramos diferentes recetas indicadas para el tratamiento del dolor. Avicena recomienda coger cuatro granos de beleño y cuatro semillas de puerro, además de dos cebollas y media, y mezclar estos componentes con grasa de cabra, para elaborar, de este modo, unas píldoras que se queman en un embudo bajo la cabeza cubierta del paciente. En lo que respecta al pueblo hebreo, se encuentran referencias a tratamientos de todo tipo, tanto en escritos de rabinos, como en el propio Talmud. En antiguos textos hindúes (650 a. C.) y chinos, también se recogen tratamientos variados y complejos, tratando de evitar la extracción. La acupuntura china tradicional señala 116 puntos relacionados con estructuras bucales.

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En la América precolombina, en todas las culturas encontramos interesantes referencias. Los incas, por ejemplo, empleaban la resina del árbol Myroxlon pe reirae o bálsamo del Perú para las enfermedades gingivales y, durante las extracciones, recomendaban masticar hojas de coca para aliviar el dolor. Algunos remedios de los indios norteamericanos eran lo bastante efectivos como para ser adoptados por los colonizadores como, por ejemplo, la corteza del fresno espinoso, que fue llamado por los europeos "árbol del dolor de muelas", o los cocimientos de raíz de álamo blanco, que utilizaron los alemanes asentados en Pensilvania. Como en muchos otros campos, la Europa de la Edad Media aporta pocas innovaciones, repite y acepta las recetas "c l á s i c a s" y encontramos listas de remedios en los escritos de los monasterios, como la lista de remedios recogida por Santa Hildegarda, abadesa de Birgen en Alemania. En la baja Edad Media, e, incluso, en fechas más recientes, se extendió mucho el uso de la mandrágora, que ya era recomendada en Egipto, Babilonia y Roma. En este caso, como en otras especialidades médicas, esta raíz, cuya similitud con un cuerpo humano llamaba especialmente la atención, fue muy apreciada. Apenas superado el oscuro periodo del medioevo, Paracelso (1493-1541) aporta una innovación interesante, que se continúa utilizando en nuestros días, consistente en el uso de la gutapercha para obturar las cavidades. Sin embargo, la gran contribución de la odontología al tratamiento del dolor es mucho más reciente. A pesar de la polémica existente en aquel momento respecto al posible uso del éter para aliviar el dolor quir ú rgico, el 30 de marzo de 1842, el médico y cirujano norteamericano William Crawford Long extrajo un tumor del cuello de un paciente anestesiado con éter sin que éste sintiera el más mínimo dolor. Pero Crawford no hizo nada por divulgar esta información. Pero fue el dentista Horace Wells quien en 1844, al final de una de las sesiones de demostraciones químicas que formaban parte de espectáculos itinerantes, en los que el público aceptaba inhalar gases hilarantes, tuvo la idea de realizar una extracción dental usando gas, aunque lo cierto es que ya había llevado a cabo una experiencia preliminar consigo mismo en ese mismo año. Se lo comunicó a un colega, William T. G. Morton, y al químico y geólogo Charles T. Jackson; sin embargo, una tentativa malhadada realizada en público al final de la clase de cirugía del Dr. Warren en el Cambrige College, en Boston, cubrió de ridículo a Wells. Éste, sin embargo, siguió realizando extracciones con anestesia durante todo el año de 1845 en la pequeña ciudad del estado de Connecticut, en donde ejercía.

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Mientras tanto, Morton, el 7 de diciembre de 1846, publicaba los resultados de su descubrimiento en el Boston Medical and Surgical Journal de Hartford. Esto dio lugar a que, en un primer momento, la Academia de Medicina y la Academia de Ciencias atribuyeran el mérito a Jackson y Morton, a pesar del viaje que hizo Wells a París en 1847, en un intento de que se le reconociera su prioridad en el descubrimiento. Wells se suicidó con cloroformo en enero de 1848 sin llegar a saber que, por fin, la Sociedad Médica de París le dirigía una carta en la que le reconocía el honor de haber sido el descubridor y el primero en aplicar el gas, carta que se redactó a pesar de las presiones de Warren, quien había asistido a las primeras sesiones de la Sociedad. En la introducción de los gases anestésicos participaron, evidentemente, varios investigadores, pero el papel del dentista Horace Wells en esta lucha contra el dolor es de innegable importancia y abrió una era nueva en las operaciones quirúr g i c a s (1-4).

recogidas en los correspondientes libros de resúmenes (5,6). Hemos incluido en nuestro estudio todas aquellas comunicaciones que se referían a dolor facial y oral, tanto en animales como en humanos, pero excluyendo las que se referían a la neuralgia del trigémino, a las consecuencias faciales de las migrañas y al dolor maxilofacial postquirúrgico no dental.

4. CLASIFICACIÓN DE LAS COMUNICACIONES En una primera división se han diferenciado dos grandes grupos: 1.- Trabajos realizados en animales, que, evidentemente, se refieren a diseños de investigación básica. Dentro de este apartado hay, a su vez, tres subgrupos, dependiendo del objetivo principal: estudios sobre la fisiología del dolor, que analizan los mecanismos que median la producción, transmisión y percepción del dolor; ensayos farmacológicos, en los que se comparan potencias, efectos e interacciones de fármacos ya conocidos o se ensayan nuevas drogas; y propuestas de nuevos modelos experimentales o mejoras o validaciones de los ya existentes. 2.- Trabajos que recogen datos de humanos. E n este caso, el objetivo de las comunicaciones puede encuadrarse bien dentro de la investigación básica, y entonces suele tener como objetivo fundamental mejorar el conocimiento de la fisiología del dolor con metas similares a las descritas en investigación animal, pero aportando la ventaja de la cooperación del sujeto sobre el que se investiga y su capacidad para evaluar la percepción dolorosa; o bien en investigaciones clínicas sobre pacientes con distintas patologías. En este último caso los objetivos pueden, a su vez, ser varios: evaluación del efecto de diferentes fármacos, valorando, principalmente, la efectividad del tratamiento, las indicaciones y las interacciones; terapias no farmacológicas, que han comprendido desde cirugía tradicional a estimulaciones de la corteza cerebral, acupuntura y homeopatía. Por último, bajo el epígrafe "otros", recogemos un grupo de comunicaciones compuesto por revisiones bibliográficas, cuestionarios, descripciones de nuevos síndromes y casos clínicos. La Tabla I resume las distintas categorías en las que se han agrupado las comunicaciones. Pasaremos a continuación a analizar más detalladamente las características y contenidos de cada grupo.

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2. OBJETIVO Como hemos visto, el dolor dental ha sido objeto de preocupación desde los tiempos más remotos, y ha recibido atención y cuidados específicos en todas las épocas. En la actualidad el dolor continúa siendo uno de los problemas con los que el odontólogo se enfrenta diariamente en su práctica clínica, utilizando para su resolución numerosos medios tanto farmacológicos como quirúrgicos. A pesar de este contacto cotidiano con el dolor, no son frecuentes los trabajos de investigación que se publican en este campo. A modo de llamada de atención sobre este tema a los profesionales de la odontología y, en general, a todas las personas preocupadas por el estudio del dolor, hemos querido recoger en esta revisión la presencia del dolor orofacial en los dos foros que han reunido a un mayor número de expertos en dolor en los últimos años. Nuestra verdadera intención es recordar que: "n o hay nada peor que un dolor de muelas" y, por ello, este dolor tal vez merece más atención de la que se le presta.

3. CRITERIOS DE INCLUSIÓN Hemos analizado las comunicaciones presentadas th en los dos últimos congresos mundiales sobre dolor (7 th World Congress on Pain, 1993, París, Francia; 8 World Congress on Pain, 1996, Vancouver, Canadá) y

ESTUDIOS SOBRE EL DOLOR OROFA C I A L PRESENTADOS EN LOS DOS ÚLTIMOS CONGRESOS MUNDIALES DE DOLOR

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TABLA I. CLASIFICACIÓN DE LAS COMUNICACIONES RELACIONADAS CON EL DOLOR OROFACIAL Y PRESENTADAS EN LOS DOS ÚLTIMOS CONGRESOS MUNDIALES DE DOLOR

1. Investigación con animales ­ Fisiología del dolor ­ Farmacología ­ Modelos para el estudio del dolor 2. Investigación con humanos ­ Fisiología del dolor ­ Te r a p é u t i c a · Farmacología · Otras terapias ­ Otros

5. TRABAJOS REALIZADOS EN ANIMALES La mayoría de los estudios se realizaron con roedores, fundamentalmente ratas, ratones, aunque otros animales como conejos, gatos y monos fueron también utilizados en algunos estudios. Los modelos de dolor o de dolor/inflamación que se utilizaron en la experimentación con animales consistieron en la aplicación de diferentes tipos de estímulos algógenos en la región oral y perioral. La Tabla II resume los modelos utilizados para el estudio del dolor y/o la inflamación.

TA B L AI I . MODELOS EXPERIMENTALES ANIMALES UTILIZADOS EN EL ESTUDIO Y VALORACIÓN DEL DOLOR DE ORIGEN ORALY PERIORAL

1. Estimulación eléctrica de: ­ pulpa dentaria ­ lengua ­ nervio alveolar inferior 2. Estimulación química en: ­ piel facial ­ piel de la región perioral ­ labios ­ unión témporo-mandibular ­ pulpa dental ­ zona de implantación de las vibrisas (vibrissal pad) -- músculos maseteros -- lengua 3. Estimulación mecánica sobre: ­ piezas dentarias ­ unión témporo-mandibular ­ piel perioral 4. Estimulación calorífica de: ­ iguales zonas que la estimulación química

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La estimulación eléctrica se realiza mediante la implantación de electrodos a los que se aplican intensidades crecientes hasta obtener la respuesta que indica la percepción de dolor o hasta registrar cambios de en la actividad neuronal, reflejados en la conducción nerviosa. Para la estimulación química se aplican localmente sustancias irritantes (formalina, aceite de mostaza o adyuvante completo de Freund), que provocan dolor y/o inflamación. La estimulación mecánica consiste en la inserción de elementos extraños (dispositivos ortopédicos, filamentos de von Frey o estímulo vibratorio), capaces de provocar dolor o disconfor, para evaluar posteriormente las conductas nociceptivas. Y, por último, puede utilizarse como estímulo algógeno el calor radiante de intensidad variable. En todos los casos, excepto en los tests en que se valora también la inflamación, el estímulo doloroso se interrumpe antes de que llegue a dañar los tejidos del animal. Estos modelos se emplean tanto en estudios sobre la fisiología del dolor, como en estudios farmacológicos. Asimismo, algunas comunicaciones tenían por objeto la validación y estandarización de los tests propuestos. Con respecto a los principales objetivos que se plantean, los trabajos están enfocados sobre el estudio de los mecanismos relacionados con la percepción y transmisión del dolor. Las áreas que mayor interés despiertan son: ­ Morfología, que trata de ampliar los conocimientos sobre los tipos neuronales y las vías de transmisión del dolor. ­ Fisiología del dolor, donde destacaríamos el análisis de parámetros relacionados con: · Expresión génica de diferentes sustancias (superóxido dismutasa, SOD; péptido genéticamente relacionado con la calcitonina, CGRP; c-fos; NADPH diaforasa; óxido nítrico sintasa, NOS; y sustancia P, SP) en las neuronas implicadas en la percepción y transmisión del dolor. · Liberación de neurotransmisores (CGRP, aminoácidos excitadores) por esas mismas neuronas. · Actividad eléctrica, espontánea o potenciales evocados, de neuronas y músculos relacionados con las vías del dolor. · Comportamiento de los animales ante un estímulo doloroso, como retirada de la cabeza, frotamiento, alimentación o escape. ­ Farmacología, es decir, estudios de los efectos e interacciones de diferentes fármacos: lidocaína, bupivacaína, morfina, naloxona, ketamina, capsaicina, antagonistas serotonérgicos y nicotina.

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6. TRABAJOS REALIZADOS EN HUMANOS Los sujetos incluidos en estas comunicaciones son tanto voluntarios sanos como pacientes con algún tipo de patología orofacial, y, como ya se ha apuntado anteriormente (Tabla I), los objetivos fundamentales han sido el estudio de la fisiología del dolor, los referidos a medidas terapéuticas, farmacológicas o no, y un último grupo misceláneo en el que agruparíamos las comunicaciones referidas a cuestionarios, casos clínicos y revisiones bibliográficas. Los trabajos dirigidos al estudio de la fisiología del dolor se realizaron en voluntarios sanos o en pacientes con dolores idiopáticos, en los que se registraba la respuesta a estímulos dolorosos o se valoraban modificaciones funcionales (mediante registro de actividad eléctrica neuronal, electromiografía...) o anatómicas (artroscopia, inmunomarcaje de tejidos...) respecto a patrones control. En la Tabla III se resumen las técnicas experimentales utilizadas.

TABLAIII. METODOLOGÍAEMPLEADAEN ELESTUDIO DELDOLOR ORALY PERIORALEN HUMANOS

­ Registro de la actividad eléctrica del trigémino ­ Registro de la actividad cortical ­ Electromiografía en los maseteros y temporales ­ To m o g r a f í a ­ Inmunomarcaje de tejido pulpar aislado ­ Inyección de suero salino hipertónico ­ Umbral de dolor pulpar ­ Estímulo cutáneo del labio inferior

Dentro de las comunicaciones que se refieren a la exposición de medidas terapéuticas relacionadas con el uso de fármacos, llama la atención que en el Congreso de París todo este grupo de comunicaciones se refiriera al tratamiento del dolor quirúrgico. El fármaco que mayor protagonismo alcanzó fue el tramadol, que, en aquel momento (1993), estaba introduciéndose como un potente analgésico con un mecanismo de acción próximo al de los opioides, ya que actúa como un agonista de receptores opioides µ, pero sin la mayoría de los inconvenientes de los opioides. Los fármacos cuyo efecto se estudió fueron: ­ Antiinflamatorios no esteroideos: ketorolaco, ácido niflúmico, ácido acetilsalicílico, ibuprofeno, tenoxican, diclofenaco, ketoprofeno y paracetamol. ­ Opioides: codeína, tramadol y S14080 (potencial liberador de opioides endógenos). ­ Combinaciones de antiinflamatorios no esteroi-

deos (AINEs) + opioides, como hidrocodeina, codeina u oxicodona, que siempre producen mejoría de los efectos analgésicos, lo que permite reducir las dosificaciones y, por tanto, los efectos indeseables de los AINEs, sin renunciar a su efecto antiinflamatorio. El panorama en Vancouver cambió notablemente, y aunque se presentaron trabajos referidos a dolor q u i r ú rgico y a la efectividad de algunos AINEs bien conocidos (ketoprofeno, aspirina, ibuprofeno, paracetamol o tenoxican) y de un opioide (dextrometorfan) sin resultados sorprendentes, aparecen comunicaciones referentes a otras patologías. Así, se comprueba la mayor efectividad de la combinación paracetamol-codeina frente al paracetamol en el dolor de pulpitis y periodontitis, y se proponen tratamientos para dolores de más difícil solución: por ejemplo, en el tratamiento de dolores neuropáticos resistentes, la ketamina, un antagonista de receptores NMDA, en combinación con midazolan, se mostró eficaz, precisando una sola administración nocturna cuando la evolución era corta (menos de 2 años), aunque perdió efectividad en pacientes con historias de dolor de larga duración (más de 10 años). Para el tratamiento de dolores faciales atípicos se proponen también otros tratamientos, como la gabapentina, un anticonvulsivante, o el bloqueo del ganglio esfeno-palatino con lidocaína mediante técnica no invasiva, consiguiéndose, en este caso, remisiones duraderas (más de 4 meses) en el 50% de los pacientes tratados. Con respecto a otras terapias no farmacológicas, el número de comunicaciones es mucho más reducido y las medidas adoptadas muy variadas, desde el tratamiento del dolor de la articulación témporo ­ mandibular mediante artroscopia o aplicación de correctores ortopédicos intraorales, a terapias poco tradicionales como la acupuntura, el apoyo psicológico para prevenir el dolor quirúrgico o la estimulación eléctrica de la corteza motora cerebral para tratar dolores neuropáticos resistentes a otros tratamientos. Dentro de estos trabajos a menudo el número de casos incluidos es bajo, y la posibilidad de extraer conclusiones con valor general, escasa. Por último, el grupo que habíamos denominado "otros" (Tabla I) comprende: ­ Propuestas de cuestionarios con utilidad para evaluar factores psicosociales y alteraciones psíquicas, tanto leves como graves (cambios de carácter, estrés, depresión, neurosis), y su correlación con cuadros de dolor facial o alteraciones de la articulación témporo-mandibular. ­ Resultados de encuestas que valoraban la sensibilidad al dolor orofacial de diversas causas en dife38

ESTUDIOS SOBRE EL DOLOR OROFA C I A L P R E S E N TA D O S EN LOS DOS ÚLTIMOS CONGRESOS MUNDIALES DE DOLOR

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rentes grupos étnicos. ­ Propuestas de protocolos de historias clínicas dirigidas a facilitar el diagnóstico etiológico en los pacientes con dolor orofacial. A la vista de la diversidad de enfoques que puede tomar el estudio del dolor odontológico y facial hemos decidido realizar un análisis cuantitativo con el fin de tener una visión de la presencia que cada uno de los grupos de comunicaciones ha tenido.

7. ANÁLISIS CUANTITATIVO En 1993 se presentaron un total de 1680 comunicaciones, de las que 47 fueron incluidas en nuestro análisis por constituir estudios sobre dolor orofacial. Por su parte, en 1996 fueron presentadas 1187 comunicaciones en total y 52 se referían a dolor orofacial. Como se puede observar en la Figura 1, la presencia de comunicaciones sobre dolor orofacial fue más bien escasa, aunque es de destacar, sin embargo, que se produjo un claro aumento en la importancia relativa de estos estudios del congreso de 1993 (2,9%) al de 1996 (4,4%).

Fig. 2.­ Clasificación de las comunicaciones sobre dolor orofacial presentadas en los dos últimos Congresos Mundiales de Dolor

Fig. 3.­ Clasificación de las comunicaciones presentadas en los dos últimos Congresos Mundiales de Dolor, referidas a estudios del dolor orofacial en animales.

Fig. 1.­ Presencia de comunicaciones sobre el dolor orofacial en los dos últimos Congresos Mundiales de Dolor

En la Figura 2 podemos observar cómo la investigación en humanos en relación con el dolor orofacial en ambos congresos, de 1993 y de 1996, ha sido preponderante frente a los estudios con experimentación animal, aunque ésta ha cobrado mayor importancia en el congreso de Vancouver, pasando de constituir un 23,4% a un 30,8% de las comunicaciones sobre dolor orofacial. Centrándonos en las investigaciones con animales, podemos ver en la Figura 3 que en ambos congresos predominaron los estudios sobre la fisiología del dol o r, aunque en el congreso de 1996 estos estudios disminuyeron su importancia relativa, fundamen39

talmente a costa de un fuerte aumento en el porcentaje de estudios farmacológicos. En lo que respecta a la investigación humana, observamos en la Figura 4 que también los estudios sobre la fisiología del dolor tuvieron un papel preponderante en ambos congresos, aunque en el segundo se produjo un aumento considerable del porcentaje de comunicaciones dedicadas a cuestionarios, revisiones y otros, frente a la investigación clínica farmacológica y no farmacológica, que disminuyeron.

8. CONCLUSIONES En conclusión, podemos decir que, aunque se ha producido un moderado incremento en la presencia de la investigación en dolor orofacial frente a la que se realiza sobre otros tipos de dolor, esta investigación continúa siendo escasa, a pesar del hecho de que

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C o rre s p o n d e n c i a . Dra. Mª Isabel Martín Fontelles Departamento de Farmacología Facultad de Medicina Universidad Complutense de Madrid 28040 Madrid Tel: 91- 394 12 20 Fax: 91 39414 63 e-mail: [email protected]

BIBLIOGRAFÍA

Fig. 4.­ Clasificación de las comunicaciones presentadas en los dos últimos Congresos Mundiales de Dolor, referidas a estudios del dolor orofacial en humanos.

1. 2. H o ffmann-Axthelm, W. History of Dentistry. Chicago. Quintessence Publishing Co., Inc. 1981. 435 páginas. Guerini, V. A History of Dentistry. From the most ancient times until the end of the eighteenth century. Nueva York. Milford House Inc. Pound Ridge. 1969. 355 páginas. Ring, Malvin E. Historia Ilustrada de la Odontología. Barcelona. Ediciones Doyma. 1993. 320 páginas. R e y, R. Histoire des sciences: Histoire de la douleur. París. Éditions La Découverte. 1993. 414 páginas. Libro de resúmenes del 7th World Congress on Pain, París, Francia, 1993. Libro de resúmenes del 8th World Congress on Pain, Va n c o u v e r, Canadá, 1996.

los odontólogos refieren el dolor como uno de los más importantes problemas de la práctica diaria de su especialidad. Sería interesante tener en cuenta estos resultados para fomentar la investigación en esta materia y contar en el futuro con mayores posibilidades de actuación frente al problema, al objeto de mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por estas dolencias y disminuir el gasto público derivado de esta afección.

3. 4. 5. 6.

R E F E R ATA S

ESTIMULACIÓN NERV I O S A E L É C T R I C A T R A N SC U T Á N E A (TENS) DURANTE LA A RT R O G R A F Í A D E L HOMBRO: ENSAYO CONTROLADO Bruno Morgan, Andrew R. Jones, Kevin A. Mulcahy, David B. Finlay, Berverly Collett. Department of Radiology and Pain Management Clinic, Leicester Royal Infirm a r y, Infirmary Square, Leicester LE1 5WW. UK. Pain 1995;64:265-267. La estimulación eléctrica nerviosa transcutánea (TENS) es una forma segura y simple de analgesia pero es poco utilizada como adyuvante de la anestesia local durante procedimientos de rutina. Este ensayo investiga el uso de T E N S en el departamento de radiologia, su uso en la artrografía de distensión del hombro del "hombro congelado", un pro-

cedimiento moderadamente doloroso. Sesenta pacientes con el diagnóstico clínico de hombro congelado fueron randomizado para recibir TENS de alta intensidad, T E N S de baja intensidad y simulación como grupo control. Se realizó el procedimiento estándar. Tras ésto, los pacientes completaron una escala analógica visual. Los niveles medios de dolor fueron más bajos en los grupos de TENS con un 50% de diferencia entre el grupo de alta intensidad y un 38% de diferencia entre el grupo de baja intensidad comparados con el grupo control (diferencia estadísticamente significativa p<0,01 y p<0,05 respectivamente). TENS fue bien tolerado por los pacientes. El 50% de reducción del dolor apoya el uso de TENS para los procedimientos dolorosos. M. Mato

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